El marketing no ha cambiado tanto en 50 años.(Mc Luhan Tenía Razón).

Cada vez que vuelvo a releer la obra de Marshall McLuhanEl Medio es el Masaje”(1), varias nuevas lecturas y conclusiones vienen a mi como aire que vuelve a refrescar aquellas viejas conclusiones que un día obtuve al leer esta obra por primera vez.

Y es que sin ánimo de pontificar sobre la figura de Mr. Mc Luhan o su obra, hay en ella mensajes o contenidos que nos permiten entender el presente como una prolongación de su propia versión en retrospectiva, o por colocarlo en una frase más operativa: Las mismas consideraciones (en términos comunicacionales) que teníamos hace 40 años son las mismas consideraciones que tenemos hoy, solo que con los matices suficientes como para concluir de forma apresurada que “o nada ha cambiado realmente… o será que todo ha cambiado de forma tan vertiginosa que no nos ha dejado tiempo suficiente como para digerir o resolver los temas que teníamos antes”.

¿Cuáles serían esos temas en comunicación que en apariencia continúan irresolutos luego de toda el agua que ha pasado debajo de todos los puentes?.

Antes de apresurar respuestas, observemos la siguiente frase extraída del propio Mc Luhan “Todos los medios son prolongaciones de alguna facultad humana, psíquica o física”, de manera que la rueda no es más que la prolongación del pie humano, que antaño cansado de caminar o arrastrar el peso por sendas irregulares, obtuvo mediante la rueda el mecanismo que resolviera la complejidad”.

Y las conclusiones continúan: El libro es la extensión del ojo. La ropa es una prolongación de la piel, el circuito eléctrico una prolongación del sistema nervioso central y así.

(pregunta).

En medio de la era de las comunicaciones, en medio de la vorágine digital y de cambios sin pausas ni límites, en medio de la integración de plataformas, en medio de miles de marcas asumiendo personalidades humanas y millones de personas transformando su identidad en marcas públicas, cuando el sueño de Mc Luhan de la aldea global ya es (hace rato) un dogma o verdad absoluta ¿Cuál es el medio y cuál es la prolongación?.

Usemos la misma lógica McLuhiana: nuestras redes sociales son las extensiones de nuestra visión de realidad, de nuestra psique, de nuestro carácter, de nuestro corazón o lo que haya dentro de él, escribimos en el lenguaje que constituye nuestra versión de realidad, posteamos las imágenes que representan la visión del mundo que poseemos (o creemos poseer), compartimos el interior de nuestros pensamientos y transformamos identidad en comunicación o discurso público.

¡Vaya reflexión!.

Si ahora cambiamos la mirada y enfocamos hacia las marcas que consumimos, los mismos que son aquellos clientes que asesoramos, veremos que en verdad, éstas también son la extensión de las propias personas que las construyen, que trabajan en sus oficinas o que caminan con una chaqueta con logotipo corporativo… y entonces nos damos cuenta que una vez más el medio es el masaje… o mensaje…  construido siempre por personas.

¿Que tiene que ver esto con las problemáticas comunicacionales que aún seguimos resolviendo?.

¡Muchísimo! y en esto se va una invitación a reflexionar un poco: Si las comunicaciones son una extensión del “quienes somos interno proyectado hacia afuera” ¿no debería acaso haber un instante inicial en el cual, haciendo el paréntesis necesario, pudiéramos tomar consciencia y definir el alineamiento de los discursos que estamos entregando en cada ocasión (también considerando medios, soportes o escenarios)?.

Sueña obvio, pero reconozcamos que hoy por hoy, ejemplos de disonancias o inconsistencias entre discursos públicos de marcas y personajes respecto a sus acciones y formas de pensar hay por cientos.

Momentos en que servidores públicos reditúan de fondos dedicados para servicio social u ocasiones en que marcas también orientadas al servicio o de personas entregan un mal trato a sus usuarios hay para completar varios volúmenes, y ciertamente muchas más columnas.

Entonces; en plena era de integración y convergencia de medios / soportes y tecnologías ¿no valdría la pena comenzar a entender o concebir las diferentes realidades bajo una óptica más amplia?. ¿Acaso no sería una gran idea reconocer que todo comunica, que la primera extensión o línea de comunicación son los propios empleados de la empresa y no su comercial en TV?.

Ciertamente, estas preguntas no pretenden generar respuesta automática, sino plantear un tema a reflexionar respecto a lo que estamos haciendo con las extensiones de nuestras facultades físicas y psíquicas de marcas y personas (como decía el buen Mc Luhan), a dónde estamos poniendo el foco de nuestras comunicaciones internas y externas, y cómo las hacemos fluir en el amplio mar de medios de comunicación que tenemos a disposición.

Finalmente; ¿qué hacemos para que cada extensión de nuestras comunicaciones mantenga la misma coherencia y consistencia a lo largo de toda la línea, evitando las disonancias cognitivas entre el quienes somos, quienes queremos ser y el cómo nos perciben realmente nuestros diferentes stakeholders?.

Tomar consciencia sobre esto estará en manos de cada cual… Después de todo, cada post, spot, aviso, foto, selfie, comentario u opinión, cada palabra y cada acción refleja el quienes somos… como una extensión de nuestra propia esencia.

(1) The Medium is the massage. An inventory of effects. Paidos Studio 1997.

Fuente: MarDesign

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